
Los terremotos pueden causar daños severos si las instalaciones no son diseñadas para resistir tales eventos. En este sentido, indicar que para la instalación de los tanques de almacenamiento de GNL se ha realizado previamente un estudio geotécnico y un estudio sísmico sobre las características del terreno con el objeto de verificar la idoneidad del emplazamiento de las instalaciones.
Asimismo, en el diseño de los tanques se han tenido en cuenta lo establecido en las Normas de aplicación, de modo que puedan resistir un posible terremoto en la zona.
Históricamente, no se han registrado incidencias de fallos de tanques de GNL debidos a la actividad sísmica. El terremoto en Kobe (Japón) en 1995, con una potencia de 6.8 en la escala Ritcher, no ocasionó daños a los tanques de almacenamiento de GNL. Japón es uno de los usuarios de GNL más importantes del mundo y cuenta con una gran cantidad de tanques de GNL siendo una de las regiones que registra la mayor actividad sísmica en el mundo.