Las plantas de regasificación no emiten humos ni gases contaminantes a la atmósfera. Tampoco emiten contaminantes líquidos, únicamente enfrían unos pocos grados (el agua se devuelve de 3-5 ºC más fría que la temperatura de captación) el agua de mar que utilizan. No se prevee realizar ningún tratamiento químico al agua de mar, no obstante si ello fuera necesario se trataría el agua para devolverla al mar en similares condiciones a la captación.
En la planta de regasificación de Tenerife el agua de mar utilizada servirá para mejorar el rendimiento de la Central Térmica. El proyecto de la regasificadora de Tenerife tiene una Declaración de Impacto Ambiental favorable. La introducción del Gas Natural en Canarias reducirá la contaminación de las Centrales Térmicas.