
Las plantas que se instalan fuera de costa se conocen como plantas “off-shore”, y en la industria petrolífera existen muchas instalaciones de este tipo pero el GNL es un producto muy diferente al petróleo y eso hace que todavía no haya experiencia suficiente en plantas de regasificación off-shore. Es una tecnología incipiente con la que se están haciendo varios proyectos, técnicamente muy complejos, y habrán de pasar varios años antes de comprobar su viabilidad técnica y económica. Por tal motivo, y tras varios estudios realizados, no se considera una solución para Canarias.